No creo que se pueda vivir sin vaivenes emocionales, pero parece que se puede. Al menos, que algunos pueden. O lo aparentan. Yo qué sé.
Tampoco sé por qué es interesante vivir pretendiendo que toda la vida de una es una balsa de aceite. Pero habrá quien tenga sus razones.
Yo hablo. No cuento todo lo que me ocurre, ni todo lo que pienso. Mis 24 horas, mis 7 días y mis 12 meses son mucho más de lo que escribo. Pero al parecer, se transparenta demasiado y hay quien se incomoda.
Yo no voy a meterme en ninguna clase de armario. Tampoco me gusta violentar a nadie. Lo que comparto, puedo compartirlo también desde aquí, donde casi nadie va a detenerse a mirar.
Probablemente así ligue más que pareciendo una persona.