Archivar paraJunio, 2007

Gárgola

Gárgola en piedra, escondida para no molestar con su cara retorcida y abrasada a las almas bellas del universo.

Gárgola en piedra y en carne no se esconde más. No siempre será un espectáculo agradable. Pocas veces lo será. Mala suerte.

Mejor para ti si no miras, pequeño cachorro.

Vuelta

Dientes afilados, alas desplegadas, la sangre latiendo en las arterias.

Ha sido duro, pero el Dolor, el Gran Dolor con mayúscula, está muerto.

Quedan pequeños esbirros por enterrar. Miserables penas escondidas bajo la cama, traicioneros daños acechando en el armario, en el correo, en una foto.

Y Gárgola disfrutará aplastando sus miserables cuerpos uno por uno.