+++ El primer paso es analizar tus sentimientos. El segundo es analizar la realidad. Si el primer paso es satisfactorio, si te sientes bien, el segundo sólo es curiosidad científica.
Si el primero arroja un resultado negativo, el tercer paso es repasar el modelo. No quiero ser un jersey viejo. No quiero ser Kierkegaard. Pero si me siento de ese modo y eso me hace infeliz, algo falla en mi modelo .
No es la primera vez que falla. Mi idea de lo que debe ser la amisrtad, las relaciones sentimentales, el trabajo, la participación ciudadana y mil cosas más. No funciona. Es una hermosa utopía, y así lapercibo en algunos ámbitos, pero no en otros.
Por eso me he sentido mal. Ahora me siento bien. Creo que estoy ajustando el modelo mental a la realidad, y encontrando el equilibrio entre el “deber ser” y el “ser”.
Ahora me siento muy bien. Como sé cómo va esto, tarde o temprano habrá alguna recaída, porque me apenará lo que pudo ser y no fue, o lo que ya no me atrevo a desear. Pero es como el sarampión o las paperas, una enfermedad infantil.
Hay una fuente de equilibrio ahora mismo que se genera en el centro de mí. Todo está bien. Sé lo que quiero, sé lo que debo querer, ambas coinciden.
Espero que dure. Hacía mucho que no me sentía tan bien.