Esto es to-esto es to-esto es todo amigos…

+++ Y hasta aquí lo que se daba.

El arte de negociar entre mantener la esperanza de que las cosas se parezcan más a como yo dije que quería que fueran ( a como aseguré que quería que fueran, dejando claro que “eso” era lo importante, que el resto me daba bastante más igual) pero no mantenerla demasiado alta para no sufrir la raspadura de la decepción, ya no es necesario.

Por fin he alcanzado ese estupendo Nirvana de aquellos a quienes nos la sopla. Pero que nos la sopla de verdad, sin malos rollos ni amenazas ni chantajes.

Claro está que así, sin el combustible de la esperanza, el coche llegará hasta donde llegue.

Pero al final siempre estaré yo.

Caray, cómo me he echado de menos.

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